
En la industria alimentaria y farmacéutica, garantizar la calidad y seguridad del producto es fundamental. Para lograrlo, las empresas deben cumplir con estrictas normativas como las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y el sistema HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control). Aunque muchos procesos están enfocados en la higiene directa del producto, un aspecto que a veces se pasa por alto es la limpieza y mantenimiento de los ductos textiles.
¿Qué son las normativas BPM y HACCP?
- BPM (Buenas Prácticas de Manufactura): Son procedimientos y acciones que garantizan que los productos se elaboren bajo condiciones higiénicas adecuadas para evitar contaminaciones. Incluyen controles sobre instalaciones, equipos, procesos y personal.
- HACCP: Es un sistema preventivo que identifica, evalúa y controla peligros que pueden afectar la inocuidad alimentaria, estableciendo puntos críticos de control en el proceso productivo.
Ambas normativas buscan evitar contaminaciones que puedan afectar la salud del consumidor y asegurar la calidad del producto.
La importancia de los ductos textiles en la calidad del aire
Los ductos textiles son sistemas de ventilación muy utilizados en plantas productivas porque distribuyen el aire de forma uniforme y eficiente. Sin embargo, si no se les da un mantenimiento adecuado, pueden acumular polvo, bacterias, mohos y otros contaminantes que se dispersan en el ambiente.
Estas partículas contaminantes pueden:
- Afectar la inocuidad del producto
- Generar riesgos para la salud del personal
- Provocar rechazos en auditorías de calidad
¿Cómo ayuda la limpieza de ductos textiles a cumplir con BPM y HACCP?
- Eliminación de contaminantes
La limpieza profesional remueve bacterias, hongos y polvo acumulado que pueden contaminar el aire que se inyecta en las zonas de producción. - Mejora de la calidad del aire
Un aire limpio reduce el riesgo de contaminación cruzada y ayuda a mantener las condiciones higiénicas requeridas. - Facilita auditorías y certificaciones
Contar con un programa de limpieza regular y documentado de ductos textiles es un requisito importante en auditorías BPM y HACCP. - Prevención de riesgos laborales
Eliminar microorganismos y partículas en suspensión protege la salud del personal, reduciendo enfermedades respiratorias y alergias.
¿Con qué frecuencia se debe limpiar un ducto textil?
La frecuencia depende del tipo de industria, el nivel de exposición y las condiciones del ambiente. En espacios generales sin mucho nivel de polvo y exigencias de inociudad, se recomienda realizar una limpieza cada 6 a 12 meses para garantizar un buen estado y funcionamiento del sistema.
¿Por qué elegir a HAS México para la limpieza de tus ductos textiles?
En HAS México contamos con:
- Técnicos especializados y equipos certificados
- Procesos que no dañan las fibras textiles ni la resistencia al fuego
- Servicios adaptados a tus necesidades, incluyendo limpieza, reparación, etiquetado y duplicado de ductos
- Duplicado de ductos: Contar con un duplicado permite realizar el mantenimiento sin detener tu sistema de ventilación, ya que tienes un “back-up” que conserva el mismo diseño, funcionalidad y practicidad. Así, tu producción no se detiene mientras cuidamos tu aire.
- Reportes claros y seguimiento para que cumplas con tus normativas.
La limpieza y mantenimiento de los ductos textiles no solo mejora la calidad del aire, sino que es un factor clave para cumplir con normativas como BPM y HACCP. Mantener estos sistemas en óptimas condiciones protege tu producto, tu personal y facilita tus auditorías.¿Quieres asegurar un ambiente más seguro y cumplir con tus normativas? ¿Tienes dudas sobre la frecuencia ideal para tu mantenimiento?
Contáctanos en HAS México y deja la calidad de tu aire en manos expertas.